Alicia Virelli

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LA FOTOGRAFÍA, Un Viaje Interior hacia el Alma…. por Alicia Virelli


Hola! Esta es la primera charla que doy ante un auditorio tan importante y nutrido y les doy a todos la bienvenida y agradezco sinceramente que estén todos aquí hoy!.

Puedo hablarles de tantas cosas sobre la fotografía profesional, pero cuando me pidieron que pusiera un nombre a la charla, me tomé un ratito para pensar y de repente, fuerte y claramente, surgió una idea en mi mente, relatarles brevemente lo que la fotografía representa para mí y cómo empecé a vivenciarla y a vibrar en ella y la llamé “Un Viaje Interior hacia el Alma”….

Cuando era pequeña amaba la vida en sus múltiples manifestaciones. Siempre miraba desde mi balcón por las noches, el concierto magistral de la Luna y las estrellas y los cuerpos celestes o más bien celestiales ???

Siempre mis ojos estaban listos y atentos para ver y gozar el verde de los árboles, el encanto de las flores y el canto sublime de los pájaros.

Empecé a amar la paleta de colores que el cielo me regalaba, y comencé a observar con gran respeto el correr del agua en las vertientes de los ríos, la tierra seca con sus arrugas de historia vivida y transitada en armonía con el tiempo fugaz, los árboles añosos que constituyen la sabiduría de los tiempos y algo muy fuerte dentro de mí comenzó de alguna manera a mover en mi interior una búsqueda para poder plasmar tanta belleza allí contenida.

Como no sabía por dónde comenzar y en mi intento de buscar hacia adentro percibía un motorcito que me hacía vibrar cada día en la búsqueda inquietante y desesperada de encontrar la “luz”….aunque estuviera triste o con desazón.

En esa búsqueda interior para conocer mi verdad, empecé como nunca antes a tratar de plasmar la luz en todas partes. Mis ojos buscaban ávidamente la magia de ese divino momento en dónde plasmar esa imagen creativa que me ayudara un poco más cada día yendo hacia mi interior.

La busqué por todas partes, tomé clases de autoconocimiento, de conciencia de prosperidad, de sistemas de sanación, reiki, reflexología, tomé clases de fotografía, porque aunque autodidacta, cada día deseaba ser mejor en lo que hacía y en lo que hago cotidianamente.

Empecé a jugar con las cámaras fotográficas, primero con las analógicas, simplemente captando imágenes, percibiendo a través de mi óptica lo que yo deseaba tanto captar, la luz….

Luego y al irme atreviendo a jugar y disfrutando de esta captación de imágenes; incursioné en las cámaras profesionales analógicas con una CANON EOS 1000 con un lente Aspherical 28-200 mm, con otra cámara digital EOS Rebel 6.4 con lentes 18-55 mm y 28-200 mm, con zooms y teleobjetivos, con profundidad de campo y sin ella, con medición de la luz con el fotómetro, etc. etc. Hasta ahí todo más o menos bien, pero lo increíble sucedió repentinamente cuando de pronto empecé a percibir que no me gustaba sacar cualquier imagen si no todo lo que entraba en sintonía con mi interior y empecé a conectar la sensibilidad interna con la sensibilidad de la película, sincronizada con la captación de esa imagen creativa que ya imaginaban mis ojos antes de hacer clic con el obturador de mis cámaras.

Olvidé mencionarles que siempre me gustaron las imágenes como les dije desde muy pequeña y desde ese entonces me dedicaba a sacar fotografías a mi familia y a mis perritos y hace aproximadamente cinco o seis años comencé a vibrar de una forma distinta, me sentía insatisfecha en mi mundo de relaciones, de trabajo, del presente y del pasado cercano y es allí cuando empecé a incursionar en la búsqueda de mi propia luz interior y a sacar fotos diferentes.

Coincidentemente, empecé a viajar sola sin el que en ese entonces era mi esposo. Mi primer viaje a solas….fue a Machu Pichu y al Lago Titicaca y en ese preciso momento y yo no lo sabía aún, desde ese preciso instante hubo un antes y un después en mi vida y en mi mundo.

Una introspección interior hizo que algo estallara dentro de mí y simplemente busqué a partir de ese momento flashes de luz. El primero que recuerdo lo vi viajando en avión sobre la ciudad de Cuzco, veía por la ventanilla de mi avión y observé atentamente hacia abajo varias veces, Pues veía pirámides de Luz de diversos colores sobre un azul profundo Parecía un entretejido magnético de luz y yo sólo tenía a mano una cámara Olympus pequeña y automática en esos tiempos, la ultimísima pero limitada en su acción, y saqué esa foto tan hermosa. Estando entre 8000 y 10000 metros de altura con esta camarita pude captar esa imagen, Ni les cuento que yo me había olvidado de esta foto y cuando revelé los rollos la vi aparecer y me di cuenta que mi ojo no me había engañado, esto es lo que había visto, maravilloso! Y en ese mágico viaje capté también otras imágenes que me llevaron a mi asombro y a la comprobación de cumplir mi objetivo. Cuantas más fotografías uno saca, mejor es la percepción y mejor la calidad de la imagen.

Y…continué sacando fotos y tengo muchas anécdotas para contarles en otra charla pues las aburriría con mi relato.

Hay aún algo más que deseo narrarles de mi pasado no tan lejano que coincide con mi apertura hacia las fotografías.

En la Provincia de Córdoba, más precisamente en la Ciudad de Capilla del Monte, me dijeron que la energía de allí era de color azul si alguien pudiera captarla, y recuerdo que con mi Olympus pequeñita saqué varios rollos y ni se imaginan mi sorpresa al revelar los rollos y al encontrar entre ellos dos fotos con dos esferas azules holográficas.

Realmente no sabemos al plasmar las fotografías, qué hay más allá que nuestro ojo físico no puede percibir a simple vista. Simplemente debemos estar abiertos y receptivos para ello y simplemente dejarnos fluir.

Solamente les puedo contar cómo hago yo fotografía….

1. Voy hacia adentro.
2. Limpio mi mente de todo pensamiento negativo.
3. apoyo mi ojo sobre el objetivo, cual cazador a su presa y
4. Simplemente disparo creando frente a mí, imágenes creativas que me nutren y me hacen sentir bien.

Trato de plasmar lo que me causa gozo, a veces como en caso en el caso de mi viaje a Egipto en Marzo de este año instantáneamente me puse a surfear por la historia y observando a la Gran Pirámide de Keops y a la bellísima Esfinge de Giza, a los jeroglíficos con sus cartuchos mostrando la herencia de la sabiduría milenaria, al Río Nilo con su pesca abundante, me transporto en el tiempo tratando de vibrar en la energía del momento creativo, qué nos quisieron decir nuestros ancestros, a qué apuntaban, cuál era su legado ….y ahí empiezo al unísono a crear la imagen con la memoria uniendo la velocidad del pensamiento con la velocidad del obturador de la cámara y percibiendo el mágico clic que plasmará la imagen y algo en mi interior me dice, “misión cumplida”.

En Grecia me sucedió algo idéntico, tal era mi emoción al verme frente a la Historia con Mayúsculas, contada por mis maestros; que parecía que la historia se representaba frente a mí en el mágico instante en que captaba la imagen.

Cuando estoy frente a la Naturaleza, frente a la Creación de Todo lo Que Es, la velocidad de mi pensamiento se remonta a sentir la vibración energética de lo eterno, lo divino, lo perenne y comienzo a captar imágenes percibiendo la energía de cada una de ellas.
Así me ha sucedido en mi deambular por mi amada Argentina, mi asombro e ingenuidad no tienen límites al ver cada pájaro, las gotas de lluvia, las caídas de agua, los ríos raudalosos. La inmensidad del desierto, el silencio nocturno, los cactus pinchudos en flor en Humahuaca con los pajaritos revoloteando y libando su néctar.

Todo esto despierta a mi ojo avizor que presto, está dispuesto a regalarme sus imágenes!

Si deseen que les relate una percepción aproximada de cómo me preparo ante un nuevo viaje, simplemente compro los rollos, cargo mis baterías, preparo las memorias, me cercioro que mis lentes y teleobjetivos, mis macros y mis close ups este en orden y perfecto estado y salgo presta en la búsqueda de imágenes de asombro, ante una gota de rocío cayendo sobre una hoja con sus nervaduras llenas de verde savia, del revoloteo de un picaflor alrededor de una bella flor, de un niño con sus manitas al cielo….un cervatillo o una llamita o un guanaco que levantan su cabecita con las orejas atentas, que al captar el “clic” del obturador corren despavoridos en busca de terrenos calmos… Todo esto me asombra y me produce una gran alegría en el corazón.

LA FOTOGRAFIA PARA MI DISTA MUCHO DE MIRAR ALGO O A ALGUIEN Y SIMPLEMENTE HACER “CLICK”, LA FOTOGRAFIA PARA MI ES EL VIAJE AL INTERIOR, HACIA NUESTRA PROPIA ALMA, HACIA NUESTRA GRAN SABIDURIA……….

Gracias por haberme permitido compartir con Ustedes!


ALICIA VIRELLI